miércoles, 8 de octubre de 2014

Atentando contra la salud , por Roberto Herrero Buhler @rob_herrero


El consumo de comida chatarra se ha convertido en algo de todos los días, la gente lo ve como algo normal y natural; lo que hace a este problema como algo aún más complicado de resolver.
Pero es importante decir que esa incorporación de la comida chatarra a la dieta diaria no fue completamente decisión de la gente, ella no optó por su consumo cotidiano de manera totalmente libre, sino que nos encontramos en un ambiente propicio para un aumento en el consumo de comida chatarra. Ambiente favorecido en parte por el mismo gobierno y sus políticas públicas.
Uno de los grandes problemas es que el gobierno se preocupa por las grandes corporaciones de refresco y de comida chatarra, actúa más en búsqueda de la salud de las empresas que por la salud de la población. Lo que provoca que no existan regulaciones más fuertes e importantes en contra de este tipo de “alimentos´”, que por supuesto no tienen nada de alimento.
Y por desgracia, las empresas productoras de comida chatarra tienen un gran poder dentro del gobierno, provocando así que puedan tomar decisiones que les beneficien.
Ese poder con el que cuentan está estrechamente relacionado con la cantidad de dinero que ganan; los millones y millones de dólares con los que se hacen a costa de la salud de la población. Dinero mal habido, pues bien saben ellos que están haciendo daño a la gente.
Y la respuesta que dan estas empresas cuando se les cuestiona sobre lo que hacen, es que la gente es libre de elegir y decidir que comprar. Pero esto nos hace preguntarnos si realmente lo son, pues como dije, existe todo un ambiente que incita a consumir estos productos.
Ahora bien, el gobierno ha ayudado a proliferar el aumento en el consumo de la comida chatarra, posiblemente a cambio de importantes cantidades de dinero y creyendo que esto será beneficio para la economía, pues se consumirá; pero aquí hay dos temas que subrayar.
Por un lado; si se elige por parte del gobierno  permitir la libre venta de estos productos por el beneficio económico que traerá, quiere decir que es más alto este beneficio que el gran costo a futuro, las enfermedades que provocará en los consumidores.  ¿Pero realmente es así? Por supuesto que no, el gran costo de las enfermedades va más allá de lo económico, que seguramente será muy alto;  pero también hay costos sociales, psicológicos y otros que por mucho sobrepasan a cualquier costo económico.
Y por otro lado; hay que recalcar que aunque el consumo es primordial para la economía y su crecimiento, no hablamos de cualquier consumo, sino de aquel consumo que nos beneficiará y permitirá estar mejor que ayer, no solamente de manera subjetiva, sino también pensemos en lo físico como lo es la salud.
Es un problema difícil de resolver por la gran cantidad de intereses que hay, y aunque parece que ha habido una ligera intención por parte del gobierno de hacer algo, no basta; por lo tanto, la mejor manera de resolverlo, es por medio de la educación, una educación informativa que haga comprender a la gente lo importante que es una buena alimentación y el llevar una vida sana.


Bibliografía
Alvarado Ramos, Andrés; El Semanario; viernes 3 de octubre de 2014; http://elsemanario.com/76170/gobierno-e-industria-alimentaria-atentan-contra-salud/

OPINIONES DE PESO, por Roberto Herrero Buhler
Economía
3er Semestre
Twitter:@rob_herrero

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