martes, 30 de octubre de 2012

Otoño desde Suiza, por Ricardo Noriega

Lugar: Basilea, Suiza
Fecha: Octubre 22, 2012



Desafortunadamente como el clima fue muy bueno ese fin de semana supongo que muchas personas aprovecharon para salir a tomar el sol ya que se había negado a salir los fines de semana pasados, hubo tráfico de una hora para entrar a la ciudad, estando adentro de la ciudad fue imposible estacionar el coche así que tuvimos que salirnos un poco de la ciudad para estacionarlo y después tomar un autobús al centro.

Lucerna es la ciudad más turística de Suiza y al estar ahí no me queda la menor duda de porque lo es, tienes una vista increíble, con el lago en el centro, los montes Rigi y Pilatus de los Alpes Suizos en ambos extremos, muchos orientales en la ciudad también hace que te des cuenta del gran turismo que tiene esta ciudad.

Llegando teníamos mucha hambre así que compramos kebap para llevar y nos lo comimos en el parque mientras teníamos una gran vista a la ciudad, visitamos el puente “kapellbrücke”, el cual tiene a lado la Torre de agua “Wasserturm”, éste es unos de los símbolos de la ciudad, es una torre de piedra que mide como treinta metros de alto, ha sido prisión y sala de tortura, ahora la torre alberga un local de venta de souvenirs así como un local de la sociedad de artillería de Luzerna.

Llegada la noche acompañé a mi amigo a ver un partido de futbol en el pueblo donde vive, aquí en Suiza hay pueblos tan pequeños en los que la gente solamente duerme y su vida la hacen en las principales ciudades, por ejemplo mi amigo viene a estudiar a Basilea que esta como a hora y media en tren de su pueblo.

Después del partido fuimos a una pequeña reunión con sus amigos en un departamento, pedimos pizza para cenar, sus amigos algunos no estudiaron mucho inglés en la escuela, así que su inglés no es muy bueno, esto me dio la oportunidad de practicar un poco más mi alemán, al haber terminado la reunión mi amigo y yo nos fuimos a su casa ya que él me invitó a dormir ahí para no tener que regresarme de madrugada a Basilea.

A la mañana siguiente desayunamos pan con mantequilla y jamón, me acompañó a la estación de trenes y en hora y media ya estaba de vuelta en Basilea.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Queremos saber que opinas de la información que estamos publicando.