martes, 27 de noviembre de 2012

RRHH CON SENTIDO, por Ana Paula Moreno




Ana Paula Moreno Palma

Administración y Recursos Humanos


Poder Femenino
Durante mucho tiempo por el machismo y la educación que se tenía, los hombres se sentían superiores a las mujeres, creían que las mujeres eran débiles y por lo tanto que no tenían la capacidad de realizar las mismas tareas, trabajar al mismo ritmo, al mismo nivel o con la misma eficiencia. A partir de esto las mujeres empezaron a cobrar importancia en diferentes ámbitos, como es el ámbito laboral.
En las empresas de antes se impedía la entrada a mujeres en cualquier puesto, temiendo que fueran a cometer algún error que pudiera afectar su sistema de trabajo conformado por hombres. En ese momento, el papel que tenía la mujer en la sociedad era cuidar la casa, educar a los hijos y ayudar a su esposo, dejando a éste como la cabeza de la familia y el sustento económico.
En los últimos años, el nivel de participación de las mujeres en la vida laboral ha cobrado importancia y con esto es claro que la educación tanto de hombres como de mujeres respecto al papel de la mujer en la vida cotidiana y más que nada en la laboral ha cambiado drásticamente.
En 2009, según datos del INEGI ya se podía ver que de cada 10 trabajadores 6 eran hombres y 4 mujeres. A partir de ahí el dato ha variado muy poco y la participación de mujeres en el mercado laboral se ha mantenido entre el 38 y 43 porciento.
La meta que puede ser considerada justa en cuanto a la población económicamente activa sería tener 50% hombres y 50% mujeres. Con los datos del INEGI nos damos cuenta que en realidad a pesar del cambio drástico en el pensamiento machista de las empresas, a partir de 2009, el crecimiento en el porcentaje de mujeres ha crecido muy poco o casi nada, reflejando el miedo de las empresas de contratar “el sexo débil”.  
Pero, ¿porqué las empresas a pesar de haber cambiado su prejuicio, no dejan que crezca el índice de mujeres dentro de su empresa?, una respuesta fácil, ya que mantener a una mujer en una empresa es mucho más caro y el ejemplo que más describe esto es la maternidad. Las mujeres muchas veces trabajan pero esperan tener una familia y eso para cualquier compañía es pérdida de dinero y tiempo.
En los últimos años, actividad. Por lo tanto se debe hacer uno nuevo a la gente que llega. De cualquier manera no se puede llegar a esa parte de las actividades de forma que no se logre hacer algo diferente. Y es así como estas personas logran un avance en las palabras que dicen que no se usan más. Es así como vemos que las personas han cambiado su forma de comportarse y de ver la vida. Si la generación de los jóvenes de hoy es aquí, se hace una forma de ver a las demás personas y es así como no se logran hacer estas cosas.
A pesar de que es un buen pretexto que a las empresas les cuesta mucho más mantener el puesto de una mujer, no es pretexto suficiente para evitar que el porcentaje de participación sea igual al de los hombres.
Por lo tanto se puede decir que hasta cierto punto se ha logrado que las mujeres sean parte de la vida laboral en un porcentaje significativo, gracias al cambio de pensamiento en la sociedad. Y a pesar de las trabas muchas mujeres gracias a esto tienen hoy en día con que mantener a sus familias, ya que en muchos casos ellas son el único sustento económico y no cuentan con el apoyo de una figura masculina.

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